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Categoria: Noticies
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"UNA VIDA DESESPERADAMENTE FELIZ" amb textos de Bettina Peñalver, Gabriel Janer Manila, Dr. Volker Hassemer, Antoni Gomila, Jaume Fuster i Pere Cortada. 


Dia 11 d'abril Gustavo celebra el seu 80 aniversari. I com a data rodona vol celebrar-ho a l'engrós. Les exposicions d'escultures del passeig marítim, del Centre Cap Vermell i de Can Patilla s'acompanyaran amb un catàleg digne de l'ocasió. 240 pàgines que resumeixen la seva trajectòria i que sobretot incideix en la feina feta els darrers deu anys. 

El catàleg s'ha presentat a can Joan de s'aigo, local emblemàtic de la joventut de Gustavo. Està editat en castellà, alemany i anglès i en breu serà present a les biblioteques dels museus d'art més importants d'Europa. Gustavo ha mostrat la seva satisfacció per la qualitat de la reproducció de les seves obres ja que els seus colors són molt difícils d'encertar a imprempta. 

El catàleg estarà a la venda a un preu de 30€ i els gaunys es destinaran a les entitats socials ASPANOB i SOM AQUÍ GABLELLINS.

La roda de premsa ha estat seguida per gran nombre de mitjans de comunicació de les illes, però destacar que també han vengut periodistes de mitjans alemanys.




Pere Cortada ha destacat la capacitat creativa de Gustavo i la seva gran energia per engegar nous projectes. I, sobretot, que la seva rellevància internacional li ve del fet que ha estat capaç de crear un estil propi, inconfusible i que tothom reconeix immediatament.



Aquí teniu el recull que ha fet IB3 de l'acte:



Volem destacar del catàleg petits fragments dels diversos autors que han glosat en ell (ho feim en castellà tal com ve al catàleg):

WE ARE THE WORLD, WE ARE THE CHILDREN

Once upon a time there was a child, and the child is here.

Erase una vez un chiquillo que olvidó sus manos sin dedos y dibujó. Un dibujo. Y otro. Y otro. Y luego los coloreó. Y les dió vida. Y ya no paró. Dibujaba y hacía cosas grandes, grandes cosas, y de esta manera creció, grande, inmenso, y como en su diminuto cuerpo no había sitio para tanta humanidad su corazoncito empezó a latir con fuerza y exhaló colores, formas, historias, ilusiones y vivas imágenes que se adhirieron para siempre a las pupilas de todos cuantos con él se encontraron.

Nació de la raza de Aníbal, y con la sangre cartaginesa llena de ideas de carmín intenso conquistó corazones, tierras, islas y continentes, y todos se hicieron suyo aquel nómada gabellí. Aprendió de los mejores, creció en su interior, fue pillo, pasó un hambre épica, viajó con la libertad del viento y se arraigó en el mundo sublime de la fantasía para crear una obra única y universal. Cuanto más dio más rico fue, y pasó por la vida dilatando cada minuto de aliento para convertirlo en el hilo de un ovillo intenso de vivencias útiles, de honda plenitud, para ser y dar felicidad. La suya es la historia ilustrada del siglo XX, surgida a borbotones de una rondalla de Jordi des Racó narrada por los Hermanos Grimm.

Galán inverosímil, alma silvestre, Robinson de tierra adentro, big bang de colores que el tiempo sobrepasa como una nube de plomo anunciando la tormenta y él, siempre superviviente, se aferra a un arco iris de cerámica i caramelo. Parece un cuento de hadas y es real. Aquel chiquillo de nombre Gustavo viste sus ochenta primaveras con un traje sin bolsillos y erguido sobre una roca mediterránea cada amanecer ríe, alto y al infinito, para que las Parcas le escuchen y recuerden que quien tanta vida crea será inmortal.

Antoni Gomila, actor

 

Desde que decidió instalarse definitivamente entre nosotros, Gustavo ha ido regando nuestro pueblo con su altruismo, con su manera de ser tan generosa, y al mismo tiempo con su arte, consecuencia lo uno de lo otro. Hoy la obra de Gustavo perfuma el espacio público de nuestra comunidad, para regocijo nuestro y de futuras generaciones, y aquí quería llegar para finalizar mi aportación al catálogo de su ochentavo aniversario. El arte de Gustavo, su personalidad artística, además de inconfundible y definitivamente reconocido a nivel internacional, tiene la virtud de contagiarnos de su positividad. He dicho al principio que, a falta de más elementos de juicio, era su obra aquello que me acercaba definitivamente a la persona. Y esa obra, no exenta de ironía, y aún de mordacidad, a mi entender es sobre todo una invitación a la vida, una ilusionante visión del mundo y una convocatoria a la fiesta que puede y debe ser la convivencia.

Gracias, Gustavo, por ser como eres. Tenerte entre nosotros es una suerte inmensa, porque contigo tenemos un artista enorme y una mejor persona. Feliz aniversario, amigo.

Jaume Fuster


También Gustavo mantiene ese afán de atrevida libertad. En su obra se desliza el rastro de Miró, de Picasso, de Goya. También de Brueghel, el Viejo. Sus sirenas, sus pájaros de alas verdes, sus perros y diablos, sus gallos, sus caracoles, sus guitarras, sus gatos con alas –érase una vez un gato que enseñó a volar a una alondra-, sus bueyes con ruedas de bicicleta, todo cuanto configura su gran carnaval constituye un homenaje al surrealismo. ¿Y si la realidad fuera aquello que pinta Gustavo, si la realidad fueran los espectros que se reflejan en el mar? Todo está ahí, afirma el pintor, en la orilla de una pequeña cala mediterránea. Yo no invento nada. El hechizo de su obra radica en el acercamiento de elementos aparentemente extraños. La imaginación va hacer el trabajo que queda. Al comienzo nos desconcierta, pero los espacios en que se mueven esos seres insólitos nos maravillan, y también nos aturden. Ahora sabemos que el mundo está lleno de gusanos que vuelan como dioses, de serpientes que bailan con las estrellas, de payasos que sueñan en los días felices que nunca existieron. Puede que en el fondo de cada uno de los cuadros que pinta Gustavo esté la voz de Jacques Brel que gime en silencio. O la de Ray Charles, ese Orfeo negro que canta como si quisiera consolar el universo.

Gabriel Janer Manila

Estoy convencida de que Gustavo, algún día, tendrá renombre mucho más allá de España y Alemania. Son siempre y siempre más, los aficionados de sus obras, ¡tanta gente que este hombre enormemente ingenioso y generoso sabe emocionar con su arte, con tantas ideas, tanta motivación y tanta energía! Hasta ahora, Gustavo ha pintado aproximadamente unos 5.000 cuadros y ese nuevo catálogo ofrece una selección digna y comprensiva de su creatividad incansable. Tal vez incluso podrá convertir en realidad su más gran sueño: Conjuntamente con coleccionistas y patrocinadores particulares, Gustavo está proyectando para sus populares e inconfundibles “figuras grotescas en situaciones absurdas” un museo en su propia finca Son Turó. A ver, incluso en el año de su jubileo posiblemente podrían ponerse los cimientos.

De todos modos, deseo para mi padre-artista tan fenomenal, disconforme y especial, ¡muchos años más de gran creatividad! Deseo que llegue como mínimo a los 100 años! Gracias por haberme hecho reír durante toda la vida y por haberme enseñado a no darme nunca por vencida, sino siempre a seguir con coraje mi camino.

Bettina Peñalver 


Bienvenidos a un carnaval de personajes grotescos en situaciones absurdas, a un mundo imaginario donde somos capaces de reconocer muchas de nuestras vivencias cotidianas: el territorio Gustavo. Donde el presente nunca fue pasado y las realidades pasadas le aseguran rentabilidades futuras. Una comparsa festiva desfilará en cada uno para el resto de nuestras vidas. Una orgía de color. Una sucesión rápida y deslumbrante de constelaciones multicolores en galaxias inventadas que nos conducen a una catarsis emocional inolvidable. Un espacio de permisividad y cierto descontrol, entre amable y gracioso. Con una certera y casi anárquica crítica social, entre ácida y simpática. Aquí hay juego, ironía con un desatado sarcasmo. Y magia, sobretodo, magia. Gustavo, como buen prestidigitador, nos sumerge en un mundo de fantasía, tan real que nos olvidamos de que es imaginario. Por tanto, recuerden, déjense sorprender; aquí nada es lo que parece. Y, por favor, lean en voz baja, recuerden que se trata de un secreto, aunque sea a voces.

Sus personajes han organizado una gran fiesta de Carnaval, ¿quién si no?; para celebrar sus ochenta años. En Capdepera: El paseo marítimo, el Centre Cap Vermell, Can Patilla y su estudio, en Son Turó, serán este año el paraíso onírico del inconsciente colectivo de un artista que, dulcemente, sitúa y recoloca, a todo y a todos a través de la sonrisa.

Pere Cortada